EUGENIA CAMPERO
NADIE QUIERE SER BETH
La Papa

Páginas:
Formato:
Peso: 0.3 kgs.
ISBN: 9789878884806

La suya fue una muerte por zonas, podría decirse que el viejo se fue clausurando por sectores, como quien cierra un edificio de oficinas un viernes a la noche. Lo primero que se le apagó fue la prudencia, dice uno de los cuentos a propósito de la desaparición física del abuelo. Estas líneas cifran la estética del libro ya que contienen dos marcas claras y preciadas: el humor y los hallazgos verbales. En los cuentos hay fantasmas, voces del más allá, encuentros con una chamana y situaciones nimias rociadas con un sentido del decoro literario. La dimensión de lo fantástico irrumpe, a veces, de forma súbita y, otras veces, se expande como un viento controlado. Además de elaborar los argumentos con minuciosidad, la autora compone relatos que reflexionan sobre la vida cotidiana y hace con eso un mundo propio. Como un trabajo deliberado, Eugenia Campero inserta en sus textos el habla tucumana de los personajes. Esta operación no es baladí sino fundamental ya que los cuentos presentan una cartografía de la zona: combinan el tono buscado con asuntos que nos acucian urbi et orbi. La incorporación de los modos del habla convierte a la escritura en un campo situado y minado.

NADIE QUIERE SER BETH

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La suya fue una muerte por zonas, podría decirse que el viejo se fue clausurando por sectores, como quien cierra un edificio de oficinas un viernes a la noche. Lo primero que se le apagó fue la prudencia, dice uno de los cuentos a propósito de la desaparición física del abuelo. Estas líneas cifran la estética del libro ya que contienen dos marcas claras y preciadas: el humor y los hallazgos verbales. En los cuentos hay fantasmas, voces del más allá, encuentros con una chamana y situaciones nimias rociadas con un sentido del decoro literario. La dimensión de lo fantástico irrumpe, a veces, de forma súbita y, otras veces, se expande como un viento controlado. Además de elaborar los argumentos con minuciosidad, la autora compone relatos que reflexionan sobre la vida cotidiana y hace con eso un mundo propio. Como un trabajo deliberado, Eugenia Campero inserta en sus textos el habla tucumana de los personajes. Esta operación no es baladí sino fundamental ya que los cuentos presentan una cartografía de la zona: combinan el tono buscado con asuntos que nos acucian urbi et orbi. La incorporación de los modos del habla convierte a la escritura en un campo situado y minado.